jueves, 8 de julio de 2010

El astrónomo y el astronauta

Hace un par de noches mientras dejaba hasta el último aliento de vigor en un partido de futbol a muerte con la gente del barrio, luego de un prolongado retiro de las canchas y de toda actividad física, estaba yo casi al borde del paro cardiaco que solo fue aliviado por las ricas chelitas clásicas después del partido, luego de un par de vasos el frio de la madrugada ya se hacía sentir, así que me despedí de la mancha y me dirigía a mi domicilio, cuando estaba llegando a la entrada el alumbrado de mi cuadra se apago de repente y me permitió ver la belleza de esa noche, era una noche despejada que después de varios días nublados permitía ver las estrellas brillantes en el firmamento, esas mismas estrellas que a todos nos hace recordar algo y no fui la excepción, recordé un pasaje de una película que habla sobre la diferencia entre el “astrónomo y el astronauta”, decía que a pesar de tener el mismo objetivo tienen diferentes formas de alcanzarlo, este objetivo es el de conocer las estrellas, el saber más acerca de ellas.
El astrónomo para alcanzar este objetivo lo hace desde la seguridad de un observatorio donde todo está bajo su control y donde puede estudiar y conocer a las estrellas desde una distancia segura donde sabe que no le pasara nada así es como el logra alcanzar ese objetivo de conocer las estrellas, el astronauta por su parte tiene este mismo objetivo pero la diferencia es que el si está dispuesto a correr el riesgo de salir a explorarlas, a experimentar la sensación de estar cerca de ellas y de conocerlas por propia experiencia sea cual sea el riesgo que conlleve esta acción y mientras subía a la azotea para apreciar mas de esa bella y fría noche recordé a un viejo amigo que le caía a pelos la descripción del astronauta era el demente “Kumita” un buen amigo de la pre – universitaria del “cepu” para ser exactos, uno de esos locos que no temía el hacer o decir lo que pensaba, un interesante personaje que hacía de la suyas cuando nos encontrábamos en los recesos y nos cruzábamos con un grupo de féminas, era todo un espectáculo el verlo ir a la conquista de la chica que más le gustaba de ese grupo de las cuales la mayoría de veces no lograba tener éxito pero en vez de mostrar cierta tristeza por ese mal rato solo decía… “baaahhh ella se lo pierde”… y volvía al ruedo, a subirse al caballo, a levantarse de la caída, ir por el segundo round…pero no solo era rechazado en la mayoría de veces sino que hubo veces en que la chica que le gustaba no estaba sola y a su enamorado no le había hecho gracia la impertinencia ni la osadía de “kumita”, hubo veces que me toco a mi también fajarme a golpes con los amigos del enamorado ofendido por “kumita” que se le iban encima en mancha, eran días divertidos. Comparado a “Kumita” yo era el astrónomo yo prefería pensarlo y planearlo más de una vez la estrategia para acercarme a la fémina que me gustaba, no tenía la valentía ni la demencia de “Kumita”, a pesar de que “Kumita” me paraba carajeando él porque siempre pensaba las cosas más de una vez…. “El que piensa pierde” – decía – yo prefería la seguridad del análisis de los pro y contra de la situación, pero poco a poco “kumita” logro pegarme esa demencia que lo caracterizaba, eran días divertidos los de la pre, pero no eternos, llegaba ya el día del examen de ingreso y la familia de “Kumita” decidió mandarlo a estudiar a lima, era una buena oportunidad para él, antes de irse buscamos a un grupo de féminas esperando que alguna de ellas tuviera enamorado y que fuera uno celoso para agarrarnos a trompadas con el susodicho y para nuestra suerte lo encontramos y no estaba solo tenía su manchita, solo diré que la pelea de vale todo nos quedo chica a pesar de salir todos sucios con la boca sangrando y con un terrible dolor debido a los golpes, salimos victoriosos a pesar de ser dos abatimos a esa manchita de cuatro, creo que el saber que sería la última aventura juntos nos dio esa fuerza necesaria para irnos con la victoria, luego de eso nos fuimos a tomar una sola chelita una sola y nada más nos dimos un abrazo fuerte y nos fuimos a nuestras casas, días después “kumita” se fue a lima, a veces logramos encontrarnos por el Messenger, ahora “kumita” es todo un padre de familia responsable y centrado todo un profesional, tiene dos preciosas niñas a las que quiere mucho y que cuida a capa y espada sobre todo de chicos como él en su juventud, a pesar de tener la misma edad “kumita” ha dado grandes pasos, yo sigo con algo de la demencia que me dejo pero aun sigo regido por ese astrónomo de antaño, aun no quiero dar esos pasos que “kumita” ya dio, espero encontrarte en alguna parte de este pequeño mundo Marciana y dar contigo esos enormes pasos……

domingo, 4 de julio de 2010

El catalizador y los elementos base

Caminando una tarde sin rumbo definido por las gélidas calles de esta ciudad para escapar por un segundo de la rutina diaria, me cruce con una pareja amigos míos que no había visto ya hace un buen par de años, eran el buen “Mickey Mouse” y la espectacular “Lulú”, dos buenos amigos que tuve el gusto de conocerlos antes de que estuvieran como pareja; de hecho este pechito velludo en esa oportunidad fungió de Cupido y los reuní en el cumpleaños de un pata; “Mickey” en esa oportunidad salía de una relación súper pesada que se baso solamente en atracción en otras palabras un intento fallido de encontrar el amor y “lulú” a pesar de ser una chica súper linda, interesante e inteligente se encontraba sola y a la espera de esa persona especial, aquel día había quedado con “Mickey” tomarnos unas chelas por el centro, todo indicaba que sería una noche tranquila, mi plan base solo era escuchar las lamentaciones de “Mickey” por su reciente decepción amorosa, cuando en eso me convocaron a un tono, era cumple del famoso… “Arena fina…porque no tiene nada de piedra”… un amigo del cole buena onda, le pregunte a “Mickey” si se animaba a ir, le dije: “vamos calichin fácil ahí encontramos a un par de féminas dispuestas a todo” – ya pes vamos – me dijo, cuando llegamos al domicilio de mi pata el lugar esta a reventar y la gente estaba más que animada esa noche, salude al cumpleañero y entramos con “Mickey” a conocer a las féminas del lugar, cuando en eso sonó mi celular, deje a “Mickey” un rato y Salí a contestar, era “Lulú” que estaba encerrada en su casa ese fin y quería salir a tonear y me estaba convocando, no podía dejar solo a “Mickey”, así que se tuve esa genial idea, ambos eran dos personas independientes, alegres, divertidos, buena onda lo que se dice “elementos base”, pero a pesar de tener todas estas características no podían encontrar a la persona adecuada, vacilé un momento, si eran tan parecidos quizás no sería muy buena idea presentarlos – pensé – eso de polos iguales se repelan, pero decidí jugármela, le dije a “Lulú” que me alcanzara en el tono, a los diez minutos ella llego, Salí a recibirla cuando entramos busque a “Mickey” para presentársela y misma película sucedió todo: “Hicieron clic a primera vista”, como si por física ella lo atrajera a el mismo imán a un clavito, parecían moverse en cámara lenta, parecía no haber nadie más en la fiesta más que nosotros tres ellos de protagonistas y yo de mirón, luego de hacer la presentación respectiva ambos parecían estar flotando en una nube y yo los sostenía con un pedazo de piola para que no se elevaran tanto, jamás había visto ese brillo en los ojos de “Lulú” y la alucinante cara de mongolito de “Mickey”, había hecho mi buena acción del día o bueno de la noche, ellos fueron los primeros elementos básicos que logre juntar y me di cuenta de que por esas malas decisiones tomadas años atrás este era el precio a pagar para encontrar enmienda a esos errores, ser el catalizador que ayuda a provocar esos eventos especiales a los elementos básicos, el encontrar esa felicidad que yo busco, dos días después “Mickey” era otro, era un nuevo hombre el cual no tuvo la mejor forma de agradecérmelo que invitarme una “bomba rusa” que consiste en full vodka, mismos KosaKos nos agarramos en una contienda de drinkeo alucinante de vodka puro, terminamos hechos unos guiñapos y “Lulú” misma mamá gallina nos cuido después de tal evento es más, me demostró su agradecimiento cocinándome un caldito de gallina justo y necesario para aliviar los síntomas de la cruda, ellos fueron los primeros amigos que ayude en mi camino de enmienda, ahora son una pareja más que estable, ya piensan en el siguiente paso el del “Matrimoniarse”, los años han pasado tan rápido aun me parece que solamente fue ayer que estábamos los tres en esa fiesta y me cagaba de la risa viendo la cara de mongolito de “Mickey”, algún día espero yo ser ese elemento base y experimentar esa felicidad que solo la puedes encontrar con esa persona especial…