En unos de esos días en que me quede encerrado en el “asteroide” sin poder regresar a la civilización las únicas actividades de esos días libres de merecido descanso que había por realizar eran: el sábado en la tarde después de trabajar media mañana era dirigirse al departamento a descansar y en la noche ir al centro recreativo a jugarse una mesa de billar, en la mañana del domingo levantarse a las 4 de la madrugada, que a la fuerza ya me había acostumbrado a levantarme a esa brutal hora, y no quedaba de otra que seguir la rutina de la semana, me levante a salir a correr un rato, el cambio de aire me había provocado una faceta de deportista alucinante, luego regresaba al departamento a ducharme y hacer el desayuno, como todo macho soltero que se respete mi desayuno constaba en un delicioso té de zanahoria, cincuenta céntimos de pan torateño y un buen paquete de mortadela, luego de seguir los pasos rutinario de la semana no había absolutamente nada mas en la agenda de actividades por seguir, el tiempo parecía avanzar con la lentitud de las tortugas, ni siquiera esa caja mágica de imágenes proponía un buen entretenimiento los más de 32 canales no proponían ese escape al aburrimiento, en una de esas decidí salir a caminar por la desolada avenida del “asteroide” que proyectaba una imagen de pueblo fantasma, después de caminar un par de cuadras divise una pequeña tienda abierta sin nada más entretenido que hacer decidí comprar un six pack de chelitas, y por arte de magina misma propaganda Cervera la gente empezó a salir de sus domicilios, eran un grupo de señores, compañeros de trabajo 3 personas para ser exactos, 3 dinosaurios, 3 fósiles andantes pero de una gran sabiduría esa sabiduría que te dan los años; esos tres dinos eran “el Caballo”, “Pipo”, y “la mona” chapas puestas por sus respectivos compañeros de labores, que al verme comprar tan llamativo producto decidieron ayudarme a beber esas chelitas, como ellos decían…“ya que antojaste a la gente las primeras seis van por tu cuenta”… regla que hasta ese momento desconocía pero que ya era una ley casi de vida en el “asteroide” – correcto les respondí – había que cumplir con las reglas del lugar, compre dos six packs y nos dirigimos a la casa de uno de los dinos, entre los muchos temas que salieron a conversación el más interesante fue el tema “mujeres” el típico tema que se comenta entre calzoncillos, y cada uno saco a relucir sus mejores técnicas de conquista así como a vanagloriarse del numero de féminas conquistadas a lo largo de sus años, claro está yo estaba en pierde en comparación a ellos ya que comparando edades yo era solo un nene, un párvulo imberbe que no tenía en su haber un numero llamativo de conquistas no en comparación al de los dinosaurios y es que cuando ellos ya estaban en plan conquistadores las únicas fotografías habían eran las que se pintaban en las rocas, empezaron a comentar sus experiencias y anécdotas amorosas y entre ellas una teoría me pareció la más interesante, “la mona” hablaba sobre lo importante que era el no tratar de comprender a las mujeres lo único que había que hacer era amarlas, teoría que ya había oído antes comentar al “Salva” en otras oportunidades… “la mona” prosiguió con su explicación ... no trates de comprender a las mujeres porque entre más tratas de entenderlas menos lograbas algo con ellas, increíblemente “la mona” hablaba algo cierto, las mujeres son esa complicación que todos los hombres queremos, y digo complicación porque muchas veces nos perdemos en el tratar de entender sus respuestas, porque cuando te dan un “NO” es un “SI” cuando te dicen “SI” es un “QUIZAS” y cuando te dicen un “TAL VEZ” es si no adivinas la respuesta te vas a la …..(Ya todos saben dónde)… y en eso el “caballo” acoto algo mas a la afirmación de “la mona”… “cuando vas a la conquista de una fémina lo mejor es olvidar todo lo que tú crees conocer acerca de ellas y muchos menos trates de descifrar sus respuestas porque cuando haces lo contrario a esto le mandas señales equivocadas a esa fémina, porque al final terminará viéndote como un buen amigo, como un confidente; me quede sin palabras el “caballo” había acertado en eso, mas de una vez sufrí ese encasillamiento, mismo niño de jardín impaciente le pregunte y cuál era la formula correcta para la conquista de una fémina, a lo que me contesto: “primeramente tienes que olvidar todo lo que creas saber sobre una mujeres, tienes que estar con la mente en blanco improvisa se imaginativo, no te hagas el poeta si no lo eres en verdad, el leer antes un par de versos de Neruda o algún otro poeta no te ayudara mucho, se original, trata de que no te vea como amigo si en verdad no lo quieres ser, no le des siempre en sus gustos demuestra que tu eres el hombre el que lleva las riendas de la relación, no dudes en tus repuestas se firme que eso es lo que enloquece a las mujeres un tipo que proyecte eso Seguridad, Imaginación Y sea Divertido, si sigues esos pasos no habrá mujer que se te resista”… el “caballo” tenía razón con esos tips mágicos, esos tips eran la solución a mi soltería pero cuando le pregunte y que hay del amor, “Pipo” me respondió: “no seas webon tu quieres Casarte o ¿qué? La cosa es divertirte nada más…”, solo asenté la cabeza en señal de afirmación, este grupo de dinosaurios a pesar de los años vividos conservaban esa vieja escuela machista que en otros tiempos les habría dado la razón en un 100% pero ahora no se algo ha cambio en mí, pero aun así esa faceta machista de los dinosaurios no quitaba merito a sus consejos, creo yo que solo habría que actualizarlos un poco, ya eso dependerá de cada lector Soltero que lea estas líneas y no se halla aburrido hasta ahora… viernes, 25 de junio de 2010
El Equipo DinoSaurio
En unos de esos días en que me quede encerrado en el “asteroide” sin poder regresar a la civilización las únicas actividades de esos días libres de merecido descanso que había por realizar eran: el sábado en la tarde después de trabajar media mañana era dirigirse al departamento a descansar y en la noche ir al centro recreativo a jugarse una mesa de billar, en la mañana del domingo levantarse a las 4 de la madrugada, que a la fuerza ya me había acostumbrado a levantarme a esa brutal hora, y no quedaba de otra que seguir la rutina de la semana, me levante a salir a correr un rato, el cambio de aire me había provocado una faceta de deportista alucinante, luego regresaba al departamento a ducharme y hacer el desayuno, como todo macho soltero que se respete mi desayuno constaba en un delicioso té de zanahoria, cincuenta céntimos de pan torateño y un buen paquete de mortadela, luego de seguir los pasos rutinario de la semana no había absolutamente nada mas en la agenda de actividades por seguir, el tiempo parecía avanzar con la lentitud de las tortugas, ni siquiera esa caja mágica de imágenes proponía un buen entretenimiento los más de 32 canales no proponían ese escape al aburrimiento, en una de esas decidí salir a caminar por la desolada avenida del “asteroide” que proyectaba una imagen de pueblo fantasma, después de caminar un par de cuadras divise una pequeña tienda abierta sin nada más entretenido que hacer decidí comprar un six pack de chelitas, y por arte de magina misma propaganda Cervera la gente empezó a salir de sus domicilios, eran un grupo de señores, compañeros de trabajo 3 personas para ser exactos, 3 dinosaurios, 3 fósiles andantes pero de una gran sabiduría esa sabiduría que te dan los años; esos tres dinos eran “el Caballo”, “Pipo”, y “la mona” chapas puestas por sus respectivos compañeros de labores, que al verme comprar tan llamativo producto decidieron ayudarme a beber esas chelitas, como ellos decían…“ya que antojaste a la gente las primeras seis van por tu cuenta”… regla que hasta ese momento desconocía pero que ya era una ley casi de vida en el “asteroide” – correcto les respondí – había que cumplir con las reglas del lugar, compre dos six packs y nos dirigimos a la casa de uno de los dinos, entre los muchos temas que salieron a conversación el más interesante fue el tema “mujeres” el típico tema que se comenta entre calzoncillos, y cada uno saco a relucir sus mejores técnicas de conquista así como a vanagloriarse del numero de féminas conquistadas a lo largo de sus años, claro está yo estaba en pierde en comparación a ellos ya que comparando edades yo era solo un nene, un párvulo imberbe que no tenía en su haber un numero llamativo de conquistas no en comparación al de los dinosaurios y es que cuando ellos ya estaban en plan conquistadores las únicas fotografías habían eran las que se pintaban en las rocas, empezaron a comentar sus experiencias y anécdotas amorosas y entre ellas una teoría me pareció la más interesante, “la mona” hablaba sobre lo importante que era el no tratar de comprender a las mujeres lo único que había que hacer era amarlas, teoría que ya había oído antes comentar al “Salva” en otras oportunidades… “la mona” prosiguió con su explicación ... no trates de comprender a las mujeres porque entre más tratas de entenderlas menos lograbas algo con ellas, increíblemente “la mona” hablaba algo cierto, las mujeres son esa complicación que todos los hombres queremos, y digo complicación porque muchas veces nos perdemos en el tratar de entender sus respuestas, porque cuando te dan un “NO” es un “SI” cuando te dicen “SI” es un “QUIZAS” y cuando te dicen un “TAL VEZ” es si no adivinas la respuesta te vas a la …..(Ya todos saben dónde)… y en eso el “caballo” acoto algo mas a la afirmación de “la mona”… “cuando vas a la conquista de una fémina lo mejor es olvidar todo lo que tú crees conocer acerca de ellas y muchos menos trates de descifrar sus respuestas porque cuando haces lo contrario a esto le mandas señales equivocadas a esa fémina, porque al final terminará viéndote como un buen amigo, como un confidente; me quede sin palabras el “caballo” había acertado en eso, mas de una vez sufrí ese encasillamiento, mismo niño de jardín impaciente le pregunte y cuál era la formula correcta para la conquista de una fémina, a lo que me contesto: “primeramente tienes que olvidar todo lo que creas saber sobre una mujeres, tienes que estar con la mente en blanco improvisa se imaginativo, no te hagas el poeta si no lo eres en verdad, el leer antes un par de versos de Neruda o algún otro poeta no te ayudara mucho, se original, trata de que no te vea como amigo si en verdad no lo quieres ser, no le des siempre en sus gustos demuestra que tu eres el hombre el que lleva las riendas de la relación, no dudes en tus repuestas se firme que eso es lo que enloquece a las mujeres un tipo que proyecte eso Seguridad, Imaginación Y sea Divertido, si sigues esos pasos no habrá mujer que se te resista”… el “caballo” tenía razón con esos tips mágicos, esos tips eran la solución a mi soltería pero cuando le pregunte y que hay del amor, “Pipo” me respondió: “no seas webon tu quieres Casarte o ¿qué? La cosa es divertirte nada más…”, solo asenté la cabeza en señal de afirmación, este grupo de dinosaurios a pesar de los años vividos conservaban esa vieja escuela machista que en otros tiempos les habría dado la razón en un 100% pero ahora no se algo ha cambio en mí, pero aun así esa faceta machista de los dinosaurios no quitaba merito a sus consejos, creo yo que solo habría que actualizarlos un poco, ya eso dependerá de cada lector Soltero que lea estas líneas y no se halla aburrido hasta ahora…
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