
......Yo me comí una hamburguesa clásica con una coca cola personal, pedido el cual a duras penas pude terminar, el estar frente a la “13” me había quitado el apetito en cambio ella luego de devorar una hamburguesa clásica y dos Cheeseburger con sus 2 sprite personales respectivamente se pidió un café y seguimos conversando, el tiempo no pasaba o es lo que me parecía, en un momento me encontraba haciendo la “taba” a mi amigo y al siguiente estaba sentado con una preciosura hablando de las cosas buenas y malas de esta vida, por su aspecto me pareció que la “13” no tendría más años que yo, es mas parecía una niña con una enorme sonrisa hablándome de verdades, de sueños y temas recontra profundos, era una mini erudita pero entrando mas en confianza y rompiendo esa regla general de que a las mujeres no se les pregunta la edad, le plantee la pregunta a la cual me contesto sin sorpresa ni reclamo que tenía un par de años más que yo, parecía que esa noche no terminaría nunca pero para mi mala suerte el bendito reloj de mi bolsillo hizo sonar su alarma anunciándome que ya daban la 1 de la madrugada, era hora de retirarse me dijo ella pero me lo dijo con un tono de tristeza y por un instante compartí ese sentimiento, pero lo siguiente que me dijo me alegro mucho me pregunto si podíamos encontrarnos más tarde para seguir conversando y claro está yo con una sonrisa de oreja a oreja y una alegría desbordante le dije que sí, “bacan” me dijo nos vemos a las 10 en la plaza en la misma banca mientras la despachaba en el taxi, “ahí estaré sin falta”, le dije con una falsa seguridad de galán de barrio, cuando se fue no me lo podía creer, no sabía si irme a casa o quedarme a esperar hasta las 10 ahí sentado en la plaza, luego el viento frio de la madrugada me hizo pensar que lo segundo no era una buena idea, regrese a casa esa noche no dormí, contaba los segundos, los minutos, las horas y en eso Llego la hora del encuentro con la “13”, estuve peleándome con el cobrador y con el chofer del bus todo el camino, ¿porque se demoraba mucho el bus?, era mi impaciencia que me tenia loco por ver a la “13” otra vez y comprobar que ese encuentro de la tarde anterior no solo fue mi imaginación, efectivamente la “13” estaba en el lugar acordado, paseamos y seguimos conversamos, fuimos de compras y eso que yo tengo como regla de vida el no acompañar a una mujer en esos menesteres, pero lo hice con ella pero digamos que no rompí la regla solo la doble un poco, almorzamos juntos, era otro maravilloso día en el paraíso, y paso eso que siempre suele pasar cuando alguien disfruta algo, era el momento de despedirse, la “13” no era de esta ciudad solo estaba de paso, cuando me lo dijo me quede petrificado, cruel broma del destino el sueño momentáneo terminaba, fingí cierta calma y mostré una sonrisa falsa porque lo que en verdad quería hacer era dar ese grito reparador.. “PORQUEE ME PASA ESTO CARAJO”… y es cuando la “13” me miro a los ojos con sus enormes y preciosos ojos me sonrio y me contó sobre su teoría del “SI”, yo puse cara de Korki y dije: “¿Qué?” Como es eso le pregunte, y me hablo de su teoría que en ese momento cambio todo, me dijo que las mejores cosas pasan cuando dices “SI”, cuando te arriesgas, cuando te aventuras a algo, cuando pierdes ese miedo a salir lastimado, para vivir quizás unos segundos algo maravilloso, me dijo … “la vida nos ofrece muchas cosas de las cuales las buenas no duran más que un suspiro, pero eso es lo que le da color a la vida, vivir esos cortos segundos, aunque tengamos que enfrentarnos muchas veces a demasiados malos momentos”… me conto que por el seguir su teoría del “SI” había conseguido un muy buen trabajo en una constructora en el vecino país de Chile, me conto que había perdido al amor de su vida en un accidente hace unos poco meses atrás, me conto que disfrutaba de la vida cada segundo, me dijo que fuera valiente me dijo siempre di “SI” disfruta ese segundo de alegría que el decir “SI” te da, me confesó que conmigo uso esa teoría, quería conocer a alguien en esta ciudad, quería compartir parte de su vida con un desconocido y quizás también el desconocido quisiera compartir su vida con ella por unos segundos, me alegro bastante el conocerte me dijo, mientras la acompañaba al aeropuerto luego de recoger sus cosas de su hotel, así como entro en mi vida así mismo se fue y aunque días después me reclame el porqué no le pedí su número, correo o algo para ubicarla, me di cuenta que así fue como tenía que ser, me regalo un día y medio de alegría y quizás yo también le di eso, me dejo el sabio consejo del “SI” y que la vida te da sorpresas, cuando menos te lo imaginas solo tienes que ser valiente y disfrutarlo aunque este solo dure un segundo….
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