Hace un par de meses a tras fui a dar a un lugar muy diferente al que ya en estos años me había acostumbrado, pero aun así este lugar guardaba viejos recuerdos de una etapa de mi vida del cual por mi corta edad no recuerdo mucho, pero más de una vez me han relatado estos recuerdos a lo largo de los años. Este lugar desolado al cual denominare “el asteroide”, porque al igual a un asteroide este lugar es un pedazo de roca alejado de todo, que me llevo a revivir esos viejos recuerdos contados años atrás y a vivir nuevos retos, hacer nuevos recuerdos y recibir sabios consejos que gracias a estos logre muchos cambios en mi, y uno de estos tantos consejos sabios los recibí de una persona que a pesar de su apariencia juvenil guardaba la sabiduría de un viejo nómade, un caminante de esta vida que ha vivido muchas cosas, este personaje lo llamare “Baldor” porque a pesar de que la vida le planteara muchos problemas el siempre decía: “siempre hay solución para todo” como si tuviera esa hoja de soluciones que esta al final del libro, en una de las memorables charlas con “Baldor” en esos momentos de camaradería, me hizo dos preguntas trascendentales, me pregunto como yo me enfrentaba a los problemas que se me cruzaban en el camino y que cosas o metas importantes había logrado hasta ese momento en mi vida, preguntas que me dejaron muy pensativo, no podía darme el lujo de responder cualquier estupidez que se me viniera a la mente y peor aun decir una mentira para quedar bien y salir de apuros y no mentí no porque no se me hubiera ocurrido nada bueno, sino porque sentí que “baldor” era una de esas personas que te analizan a la primera, los típicos detectores de mentiras y el querer comprobar que si este pensamiento era cierto o no parecía no ser una muy buena idea, cogí un respiro y me tome mi tiempo para responder a esas dos preguntas, segundos después empecé respondiendo la segunda pregunta la cual que me pareció más fácil, le dije que había sido como la carrera musical de “Ada chura y los maravillosos” que solo había tenido un par de éxitos, pero que para mi habían sido muy significativos y que estaba en camino de lograr muchos otros, solo que prefería la seguridad del “PASO A PASO PARA LLEGAR A LA META"; respuesta con la cual le pude sacar una carcajada y un “PUTA MARE QUE PENDEJO ERES” de felicitación de parte de “baldor”, en el transcurso de las risas, pensé en la respuesta a la primera pregunta y lo único que se me ocurrió fue mi clásica salida a los problemas, enfrentarlos tal y como vienen, “baldor” puso un cara de seriedad y me dijo, esa es una muy buena forma de enfrentarte a los problemas pero no siempre es la mejor, me dijo: “esa forma de afrontar los problemas era como si fuera un jugador de futbol en un partido importante, al cual entra al máximo y ponía garra y corazón para salir victorioso de ese partido, pero que no siempre con garra y corazón se ganan los partidos importantes sino que también se necesita habilidad y cabeza fría para realizar cada jugada”… interesante analogía que me dejo sorprendido, “como es eso de habilidad y cabeza fría” – le pregunte – y “baldor” prosiguió con su explicación, me dijo: “la vida es como un gráfico de picos con sus cimas y sus valles, sus altas y bajas pero si tu vida describe una línea sin altas y bajas eso quiere decir que has vivido una vida segura pero sin logros y has evitado cada problema que se te ha presentado en el camino, problemas que al resolverlos te hubieran hecho una mejor persona, una de las satisfacciones más grandes que esta vida nos ofrece es esa victoria que logramos al resolver un problema sea cual sea grande o chico, y en momentos así es cuando estamos en el pico más alto y ahí es cuando entra a tallar la habilidad, habilidad para reconocer como hemos logrado llegar hasta ahí y repasar cada paso que nos ha permitido llegar a esa cima, porque con cada subida hay una bajada y esa bajada es cuando creemos que el problema al que nos enfrentamos no tiene solución y en ese momento entra a tallar la cabeza fría, cabeza fría para recordar como resolvimos problemas anteriores y aplicarlos a este, cabeza fría para encontrar esa calma y ver la solución, porque en un momento de desesperación, de caos la luz al final del túnel es lo último que vemos”… al escuchar este relato, este consejo me quede en silencio pensando, “Baldor” otra vez me daba ese chispazo de sabiduría uno de los tantos que le agradezco en el alma halla compartido con este marciano… el sonido del teléfono sonando en mi oficina anunciaba el termino del momento de camaradería entre “Baldor” y yo, era momento de regresar al trabajo y contestar el teléfono luego claro esta de ir por un café y una galleta los mejores compañeros en la oficina… sábado, 19 de junio de 2010
Los Picos de Esta Vida
Hace un par de meses a tras fui a dar a un lugar muy diferente al que ya en estos años me había acostumbrado, pero aun así este lugar guardaba viejos recuerdos de una etapa de mi vida del cual por mi corta edad no recuerdo mucho, pero más de una vez me han relatado estos recuerdos a lo largo de los años. Este lugar desolado al cual denominare “el asteroide”, porque al igual a un asteroide este lugar es un pedazo de roca alejado de todo, que me llevo a revivir esos viejos recuerdos contados años atrás y a vivir nuevos retos, hacer nuevos recuerdos y recibir sabios consejos que gracias a estos logre muchos cambios en mi, y uno de estos tantos consejos sabios los recibí de una persona que a pesar de su apariencia juvenil guardaba la sabiduría de un viejo nómade, un caminante de esta vida que ha vivido muchas cosas, este personaje lo llamare “Baldor” porque a pesar de que la vida le planteara muchos problemas el siempre decía: “siempre hay solución para todo” como si tuviera esa hoja de soluciones que esta al final del libro, en una de las memorables charlas con “Baldor” en esos momentos de camaradería, me hizo dos preguntas trascendentales, me pregunto como yo me enfrentaba a los problemas que se me cruzaban en el camino y que cosas o metas importantes había logrado hasta ese momento en mi vida, preguntas que me dejaron muy pensativo, no podía darme el lujo de responder cualquier estupidez que se me viniera a la mente y peor aun decir una mentira para quedar bien y salir de apuros y no mentí no porque no se me hubiera ocurrido nada bueno, sino porque sentí que “baldor” era una de esas personas que te analizan a la primera, los típicos detectores de mentiras y el querer comprobar que si este pensamiento era cierto o no parecía no ser una muy buena idea, cogí un respiro y me tome mi tiempo para responder a esas dos preguntas, segundos después empecé respondiendo la segunda pregunta la cual que me pareció más fácil, le dije que había sido como la carrera musical de “Ada chura y los maravillosos” que solo había tenido un par de éxitos, pero que para mi habían sido muy significativos y que estaba en camino de lograr muchos otros, solo que prefería la seguridad del “PASO A PASO PARA LLEGAR A LA META"; respuesta con la cual le pude sacar una carcajada y un “PUTA MARE QUE PENDEJO ERES” de felicitación de parte de “baldor”, en el transcurso de las risas, pensé en la respuesta a la primera pregunta y lo único que se me ocurrió fue mi clásica salida a los problemas, enfrentarlos tal y como vienen, “baldor” puso un cara de seriedad y me dijo, esa es una muy buena forma de enfrentarte a los problemas pero no siempre es la mejor, me dijo: “esa forma de afrontar los problemas era como si fuera un jugador de futbol en un partido importante, al cual entra al máximo y ponía garra y corazón para salir victorioso de ese partido, pero que no siempre con garra y corazón se ganan los partidos importantes sino que también se necesita habilidad y cabeza fría para realizar cada jugada”… interesante analogía que me dejo sorprendido, “como es eso de habilidad y cabeza fría” – le pregunte – y “baldor” prosiguió con su explicación, me dijo: “la vida es como un gráfico de picos con sus cimas y sus valles, sus altas y bajas pero si tu vida describe una línea sin altas y bajas eso quiere decir que has vivido una vida segura pero sin logros y has evitado cada problema que se te ha presentado en el camino, problemas que al resolverlos te hubieran hecho una mejor persona, una de las satisfacciones más grandes que esta vida nos ofrece es esa victoria que logramos al resolver un problema sea cual sea grande o chico, y en momentos así es cuando estamos en el pico más alto y ahí es cuando entra a tallar la habilidad, habilidad para reconocer como hemos logrado llegar hasta ahí y repasar cada paso que nos ha permitido llegar a esa cima, porque con cada subida hay una bajada y esa bajada es cuando creemos que el problema al que nos enfrentamos no tiene solución y en ese momento entra a tallar la cabeza fría, cabeza fría para recordar como resolvimos problemas anteriores y aplicarlos a este, cabeza fría para encontrar esa calma y ver la solución, porque en un momento de desesperación, de caos la luz al final del túnel es lo último que vemos”… al escuchar este relato, este consejo me quede en silencio pensando, “Baldor” otra vez me daba ese chispazo de sabiduría uno de los tantos que le agradezco en el alma halla compartido con este marciano… el sonido del teléfono sonando en mi oficina anunciaba el termino del momento de camaradería entre “Baldor” y yo, era momento de regresar al trabajo y contestar el teléfono luego claro esta de ir por un café y una galleta los mejores compañeros en la oficina…
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